Ivonne Cazar, víctima del machismo y del ‘espíritu de cuerpo’ policial (3)

Guillermo Andrés GómezJurado Astudillo, un violador en serie 
Antes de recibir la sentencia de 22 años de reclusión mayor especial, por haber sido hallado culpable de violar a una adolescente de 13 años de edad en Guayaquil, el exoficial de la Policía Nacional Guillermo Andrés GómezJurado Astudillo acumuló una serie de actos de indisciplina siendo parte de esa institución. Además, enfrentó denuncias judiciales por abusos sexuales contra otra adolescente (Machala) y una joven (Santo Domingo de los Tsáchilas); acoso sexual a otra menor de edad (Guayaquil); y demandas por violencia intrafamiliar de exconvivientes.
Dos de los casos más polémicos que enfrentó a nivel judicial fueron las denuncias por violaciones cometidas contra Anita I., una joven de Santo Domingo de los Tsáchilas, ocurrido en el 2005; y Verónica, acaecido en el año 1998, en Machala. En ninguno de los dos casos; y, supuestamente amparado y protegido por superiores e influencias a nivel judicial, no recibió sentencia alguna, aseguran las afectadas.

Imagen: el excapitán de POlicía Guillermo GómezJurado fue ubicado en el cartel de ‘Los más buscados’. Ahora está preso.
La madre de Anita, cuenta que, en octubre del 2004, siendo capitán de policía, llegó con el pase al Comando cantonal de Santo Domingo de los Tsáchilas. Dos meses después, entre la noche del 29 y madrugada del 30 de diciembre, habría cometido el delito contra su hija. En el escrito de la denuncia se indica que, adoptando una postura de caballero ante quienes asistieron a un baile de gala, organizado por la Policía en el Grand Hotel Santo Domingo, se ofreció a llevar a la víctima, que había acudido al sitio como reina de la institución policial, hasta su vivienda. Compromiso que no cumplió, sino que la trasladó a un hotel en las afueras de la ciudad. Pese a la perseverancia de la madre, la justicia nunca lo acusó. Pero la mujer le ha hecho seguimiento y estuvo satisfecha ahora que le aplicaron la sentencia de 22 años. Es más viajó a la audiencia en Guayaquil; y, cuenta que, cuando lo vio vestido con la camiseta naranja que usan los reos en Ecuador, tuvo el “placer” de gritarle: “Ahora sí me puedo morir en paz, porque te veo como lo que eres, un violador”.
En el 1995, contra este uniformado se había presentado otra denuncia por violación a una menor de edad, estudiante de un colegio de El Oro, que hacía un curso del cual él era el instructor. La madre indicó que su hija había sido ultrajada por su profesor del Plan de Educación Vial; es decir, Guillermo GómezJurado Astudillo, quien enseñaba a estudiantes de los quintos cursos de diferentes colegios, que optaban por ese programa para evitar la redacción de monografías en sexto año.
El abuso sexual, indicó la madre en su denuncia, se cometió en las mismas instalaciones del Comando de Policía de Machala, en el área donde estaban las habitaciones que usaban los oficiales. Después de ese hecho; y, pese a que estaba casado, el uniformado siguió acosando a la joven hasta que la embarazó.
Una de las “estrategias” (si se lo puede llamar así) de Guillermo GómezJurado para evitar un enfrentamiento con la justicia, era que, después de haber cometido la violación, ejecutaba una persecución o acoso contra la víctima, a las que incluso les prometía matrimonio, pese a estar casado, para seguirlas violando.
Es lo que intentó hacer en Guayaquil, para no ser acusado de violación. A lo largo del proceso investigativo los familiares de la chica de 13 años, mostraron como sus evidencias los consecutivos mensajes que él enviaba a su víctima, a través de redes sociales (como Facebook) y de texto al teléfono celular, diciéndole que la amaba. A lo que la joven, después de haber sido violada, no accedió jamás.
En el departamento de procesamiento de datos de la Policía, que antes indagaba los procedimientos negativos de los uniformados, se registran descuentos por casos judiciales de Anita y la estudiante. Lo inexplicable es que en la Dirección General de Personal de la Policía no constaba la causa penal No. 258-1995 seguida contra GómezJurado por el delito de abuso sexual contra la joven machaleña, madre de una de las hijas del exuniformado, que fue remitida por el juzgado Segundo de lo Penal de El Oro, en el año 1998, porque el titular de ese entonces se inhibió. .


En los 17 años que GómezJurado fue parte de la institución estuvo arrestado 1.272 horas. En el 1992, fue arrestado en tres ocasiones; entre el 93 y 95 fue arrestado dos veces cada año; en el 1996 tuvo 6 arrestos; dos más en 1997; cinco en 1998; y uno en el año 2003…


Además, por información interna de la Policía, se conoce que en los 17 años que GómezJurado fue parte de la institución estuvo arrestado 1.272 horas. En el 1992, fue arrestado en tres ocasiones; entre el 93 y 95 fue arrestado dos veces cada año; en el 1996 tuvo 6 arrestos; dos más en 1997; cinco en 1998; y uno en el año 2003. En los aspectos positivos alcanzó dos méritos: en 1999, no incurrió en faltas disciplinarias; y, después de aprobar con calificación sobresaliente el XXXII curso de especialización, obtuvo tres nombramientos de profesor: en 1996, 1997 y 2001; e hizo dos cursos más, uno en 1992 y otro en el 2000.
No obstante, en el mismo año 2000 le negaron la calificación para realizar el curso de especialización porque en su récord tenía antecedentes disciplinarios negativos. En el 2003, le volvieron a decir no a una reconsideración; y en el 2005, tampoco calificó como postulante al curso de ascenso de capitán a mayor.
En su historial, se indica que fue parte de la cuadragésima tercera antigüedad de la quincuagésima tercera promoción de oficiales de línea. Estuvo en la institución 17 años, dos meses y 22 días. Ejerció el grado de capitán 5 años, un mes y 26 días. Ascendió a Subteniente el 4 de agosto del 1994; el 11 de octubre de 1995 llegó a ser Teniente; y el 11 de octubre del 2000 alcanzó a ser Capitán. Fue separado de la Policía⇒ tras haber sido enjuiciado por mala conducta profesional. Hasta que el 23 de octubre del año 2012 fue incluido en la lista de los Más Buscados del Guayas por le Ministerio del Interior. Su detención se dio el año pasado, en el balneario de Salinas, provincia de Santa Elena. Sobre él pesaba la boleta de detención por violación. Antes de eso, en su intención de evadir la justicia, había permanecido en Perú.

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