Hoy es domingo / 21 de julio de 2019

    SRI tiene hasta mañana para denunciar a Tecnazul ante la Fiscalía por defraudación tributaria y para auditar a Worley Parsons

    Publicado el | REPORTAJE

    • En 2014 Tecnazul, propiedad de William Phillips Cooper, asesor y amigo personal del ex presidente Rafael Correa, simuló gastos por $17.6 millones que nunca pudieron justificarse ante el SRI
    • Tecnazul no ha presentado pruebas en el proceso administrativo para justificar los gastos glosados, ni ha tomado acciones judiciales para defenderse. Se acogió a la Ley de Remisión Tributaria impulsada por Lenín Moreno, y pagó $ 3'500.000 sobre un valor de $ 3'432.000; un excedente de $ 68.000 que no tuvo ningún reparo en perder.
    • Worley Parsons fue contratada para fiscalizar la repotenciación de la Refinería Esmeraldas y el proyecto Refinería del Pacífico. El SRI debe auditar sus estados financieros de 2015, pues hay indicios de defraudación tributaria debido a millonarias simulaciones de gastos que darían lugar a sobreprecio en sus trabajos de fiscalización de las obras mencionadas

    El Servicio de Rentas Internas (SRI) ha hecho graves hallazgos en materia de determinación de gastos injustificados por parte de Tecnazul en 2014 y hay serios indicios también en contra  Worley Parsons, ambas empresas involucradas en los megaproyectos de repotenciación de la Refinería Esmeraldas y la inexistente Refinería del Pacífico.  Más grave aún, el SRI tiene plazo hasta fin de este mes de marzo  para auditar el ejercicio del año fiscal de 2015 de Worley Parsons, Tecnazul y las otras empresas del Grupo Azul.

    La consultora Tecnazul, cuyo dueño y accionista mayoritario es William Phillips Cooper, asesor y amigo personal del ex presidente Rafael Correa, simuló en 2014  gastos por $17.6 millones. El uso de ese dinero nunca pudo ser justificado ante la autoridad tributaria.

    Tecnazul además es parte de la Corporación Azul que se encargó de traer al país a la consultora australiana WorleyParsons, la que, a su vez, fue seleccionada por el ex presidente Correa y el vicepresidente Jorge Glas, para gerenciar y fiscalizar la repotenciación de la Refinería Esmeraldas y el proyecto de la inexistente Refinería del Pacífico. En estas dos megaproyectos el Estado gastó no menos de $5.000 millones. Todo ese dinero fue gestionado por WorleyParsons, de la mano de William Phillips Cooper.





    La empresa Tecnazul ha sido investigada por la Fiscalía de Ecuador por dar coima a Alex Bravo, Gerente de la Refinería Esmeraldas, a cambio de contratos. Sin embargo, William Phillips siempre fue protegido por su cercana relación con el poder.

    Este portal analizó el Acta de Determinación del Servicio de Rentas Internas, que se refiere a la auditoría  de gastos de Tecnazul del año 2014.



    Los hechos:

    Cumplido el tiempo que concede la ley a empresas auditadas para que presenten los reparos al acta borrador, la consultora Tecnazul no pudo demostrar la legalidad de los gastos de: software por $ 4´500.000; know how por $3´600.000; comisiones ventas por $ 2´250.000 y representación por $ 7´270.000, dando un total de $ 17´620.000.

    Ante la falta de justificación el SRI emitió un Acta de Determinación y poco tiempo después, una  resolución definitiva glosando a Tecnazul.

    Pese a la gravedad de esta situación, la consultora de William Phillips no ha tomado acciones por las vías judicial y constitucional para responder las glosas emitidas por el SRI, ni ha presentado prueba alguna dentro del proceso administrativo para justificar los gastos glosados.

    William Phillips Cooper es la cabeza del grupo Azul al que pertenece la consultora Worley Parsons, seleccionada por el ex presidente Rafael Correa y el ex vicepresidente Jorge Glas, para fiscalizar la repotenciación de la Refinería Esmeraldas y la inexistente Refinería del Pacífco

    También llama la atención que el mismo SRI no ha dado el paso siguiente en este proceso: Impulsar una investigación ante la Fiscalía por defraudación tributaria y peculado, pues para hacerlo el plazo vence HOY.

    Tecnazul empresa de  William Phillips Cooper, esposo de Mónica Hernández, también ex asesora de Correa y líder del conservador Plan Familia, se acogió a la Ley de Remisión de multas e intereses, impulsada por el gobierno de Lenín Moreno, y pagó $ 3’ 500.000 sobre un valor de $ 3’ 432.000, es decir, graciosamente pagó un excedente de $ 68.000. Lo hizo luego de que no tuviera argumentos, ni documentos para justificar los gastos glosados.

    Si bien Tecnazul pagó el impuesto del valor glosado por el SRI, no pudo responder por los $ 17’ 620 000.

    La simulación de gasto de los $17’620,000 es una revelación resultado de los actos de determinación del SRI. Tal simulación evidencia no solo un delito de defraudación tributaria, sino también apuntaría a la figura de peculado si esos fondos públicos fueron a parar en las millonarias cuentas personales del amigo del ex presidente Correa.

    El artículo 298 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) sobre la defraudación tributaria, señala que:  “La persona que simule, oculte, omita, falsee o engañe en la determinación de la obligación tributaria para dejar de pagar en todo o en parte los tributos realmente debidos, en provecho propio o de un tercero será sancionada". Y en los casos que estaría incursa esta empresa podría enfrentar una pena privativa de libertad de 1 a 3 años.

    En consecuencia con su propio trabajo, la  autoridad tributaria está en la obligación de poner una denuncia ante la Fiscalía General y hasta ahora no lo ha hecho.



    Directivos de Tecnazul fueron procesados por la Fiscalía por hacer pagos al ex gerente de Petroecuador, Alex Bravo, supuestamente para beneficiarse con contratos

    Auditorías privadas no detectaron anomalías

    Las auditorías a Tecnazul pasaron por alto las irregularidades que fueron encontradas por el SRI.  La firma  Astrileg Cía. Ltda.,  auditó los estados financieros de la consultora Tecnazul en el 2014.  En su informe señala que la empresa de Phillips Cooper tuvo ingresos por $ 45’233. 032, con costos de $ 35’195. 789, por lo tanto una utilidad de $ 10‘372.243.

    Si tomamos en cuenta el hallazgo del SRI de que Tecnazul tuvo valores injustificados por $ 17´620.000, el margen de utilidad de la consultora realmente debió ser de $ 27´657.243. Esto significa una utilidad bruta del 61.14%, cifra extremadamente alta e injustificada.

    Por lo tanto, si el monto de sobreprecio no justificado de $ 17´620.000 acorde a los rubros glosados por el SRI, se encontraron en los estados financieros catalogados como costos y no como gastos, el propósito de ello era ocultar el verdadero margen de utilidad bruta de la operación de Tecnazul para ese período y la auditora no lo detectó.

    Mientras el Servicio de Rentas Internas en su Acta de Determinación y resolución manifiesta que los ‘gastos’ por software $ 4´500.000, know how $ 3´600.000, comisiones ventas $ 2´250.000 y representación $ 7´270.000 carecen de elementos reales que demuestren la procedencia, Astrileg Cía. Ltda., en su informe de auditoría a los estados financieros de Tecnazul no emitió observación alguna y manifestó que: “los estados financieros adjuntos se presentan razonablemente, en todos los aspectos (…) los flujos de efectivo por el 2014 son de conformidad con las normas internacionales de información financiera”.

    Astrileg Cía. Ltda.,  y TC Audit Cía. Ltda. no solo haN auditado a Tecnazul sino también a otras cinco empresas del grupo Azul:

    1.-Campetrol S.A., auditada Astrileg del 2011 hasta el 2014

    1.-Campetrol S.A., auditada Tcaudit año  2015

    2.-Caterpremier S.A auditada Astrileg año 2015

    3.-Impexazul S.A. auditada Astrileg del 2010 hasta el 2014

    4.-Ofparis S.A., auditada Astrileg del 2011 hasta el 2014

    5.-Consultora Tecnazul Cía. Ltda. Auditada Astrileg del 2010 hasta el 2015

    El Estado ha gastado $1.500 millones en trabajos previos a la construcción de la Refinería del Pacífico, un proyecto que nunca concluyó 

    Los estados financieros de Worley Parsons y el SRI

    De la revisión a los estados financieros a los años 2014 y 2015, se pudo evidenciar lo siguiente:

    En 2014, WorleyParsons generó ingresos por un $ 114´842.278,50 y costos y gastos por un valor de $ 111´823.344,33, dejando un margen de utilidad de  $3´018.934.17 que corresponde a 2.63%. Sin embargo, en los estados financieros también se reveló que esta empresa no tuvo gastos o costos por personal, ni de mano de obra ni administrativo, ya que todo fue subcontratado. Los comprobantes del pago de los trabajadores ecuatorianos al IESS tampoco se presentaron.

    Eso quiere decir que WorleyParsons no realizó ninguna de las actividades de fiscalización para las que había sido contratada por el Estado ecuatoriano con personal propio a pesar de que la Ley Orgánica de Contratación Publica prohíbe subcontratar el 100% del contrato.

    Y ya que a partir de 2008 no existe en Ecuador la tercerización de personal se evidencia que la contratista simulaba ejecutar la fiscalización, pero a través de terceras personas y empresas.

    WorleyParsons en realidad no realizó directamente ninguna tarea. Subcontrató con empresas de grupo Azul.  De los $114´842.278, 50  que WorleyParsons recibió como ingresos en 2014  pagó  a Tecnazul un valor de $ 34´975.926.42.  Es decir,  sólo con una  empresa de su mismo grupo subcontrató  el 30%  de lo que recibió como ingresos.

    En 2015 WorleyParsons obtuvo ingresos por $107´180.426,81 y pago a Tecnazul $ 26´196.151,51. Nuevamente, tan solo a una empresa de Grupo Azul le correspondió el 24%  de los ingresos obtenidos por WorleyParsons

    A la fecha actual la empresa WorleyParsons ya ha sido determinada por la administración tributaria, causando un  impuesto a la renta a pagar del  año 2014 un valor de  $14´369.346,09.  Eso quiere decir que la administración tributaria glosó costos y gastos por un valor de $65´315.209,50  aproximadamente tal como se muestra en la página del SRI.

    Todos los contratos firmados con Worley Parsons para fiscalizar la rehabilitación de la Refinería de Esmeraldas superan los $228 millones

    Si  la venta del ejercicio fiscal de 2014 tuvo ingresos por $ 114´842.278, 50 y el SRI le glosó un valor de $ 65´315.209,50 y le ordenó pagar por impuesto a  la renta  un valor de $14´369.346,09 eso quiere decir que el porcentaje de gastos nos sustentados, gastos no deducibles o simulados, fue del 57%. En términos legales ello significa que 57% de los gastos no existieron.

    Desde otro punto de vista dichos gastos no deducibles o inexistentes vienen a ser directamente el sobreprecio.  Si el gasto no existió o es irreal es inexistente. En otras palabras, la fiscalización tuvo que tener un menor precio con gastos reales  y sustentados.

    Del análisis realizado al estado financiero del año 2015 no cabe duda que es una empresa que  simula realizar una actividad y no realiza absolutamente nada pues todo lo hace por medio de terceros.  En los estados financieros reportados por WorleyParsons en 2015, se evidencia que no tuvo empleados durante ese ejercicio fiscal.  Deja mucho que pensar el que una empresa que generó ventas o ingresos por $ 107´180.426,81 no haya tenido la necesidad de contratar en relación de dependencia ni empleados administrativos ni  mano de obra. Nunca necesitaron una secretaria, un bodeguero ni una recepcionista, pues todo fue subcontratado. En ese sentido, en 2015 la empresa tuvo el mismo comportamiento que el año 2014WorleyParsons fue auditada en los años 2014 y 2015 por la  firma “Ernst & Young Ecuador E&Y Cía. Ltda.” que en su opinión no menciona absolutamente nada en relación al personal administrativo o de mano de obra y por consiguiente no existe beneficios sociales o estudio actuarial ya que todo fue subcontratado, así mismo es importante resaltar que quien hacía la función de contador de dicha empresa es la firma auditora Deloitte.

    De la revisión a la página del SRI se puede ver que WorleyParsons ha cumplido con la obligación de declarar sus estados financieros hasta el año 2017.   Sin embargo, la empresa no ha cumplido con los informes de auditoría de los años 2016, y 2017 a la Superintendencia de Compañías.



    Es de suma importancia que la Administración Tributaria audite el ejercicio fiscal del año 2015, de WorleyParsons y de todas las empresas del Grupo Azul como son Tecnazul, Campetrol, Caterpremier, Headsada, Impexazul, Ofparis, Sierrazul.

    Si el Servicio de Rentas Internas no abre una auditoría del ejercicio fiscal de 2015 hasta fines del mes de este mes pierde la facultad determinadora que le establece el artículo 94 del Código Tributario, la misma que establece que el período de caducidad es de 3 años para auditar costos y gastos a partir de la fecha de la declaración.

    La Administración Tributaria tendría elementos suficientes para abrir una investigación en contra de los representantes legales, contadores y auditores de las empresas WorleyParsons y Tecnazul, bajo los preceptos jurídicos de defraudación tributaria, ya que existe basta información  que colige que existe simulación de gastos.